Al decidir adquirir una vivienda, son muchas las preguntas que nos surgen a lo largo del transcurso del trámite.
Cuando hemos elegido la vivienda adecuada, gran parte de las clientes necesitan financiación para realizar la adquisición de la misma, momento en el que surge la pregunta, ¿qué tipo de hipoteca es la adecuada?
Por supuesto, la mejor hipoteca es la que nos ofrezca el tipo de interés más bajo, pero ¿qué interesa más con este mercado tan cambiante? ¿Fija, mixta o variable?
Esta pregunta tiene diversos condicionantes, como la duración del préstamo, el capital a amortizar o la capacidad de ahorra del cliente, entre otros.
Si queremos una hipoteca que nos permita tranquilidad en un mercado tan cambiante, lo mejor es elegir la hipoteca fija, calculando una cuota cómoda para la unidad familiar.
Si por el contrario tenemos una capacidad de ahorro alto, y queremos una duración no muy extensa del periodo del préstamo, lo ideal es una hipoteca mixta, siendo la mixta un producto muy atractivo si tenemos intención de realizar un plan de amortización agresivo los primeros años.
Y por último la hipoteca variable, la cual es un producto que ofrece un interés más bajo que las anteriores, con la ventaja de poder optar al menor interés, siempre condicionado por el Euribor, que en años anteriores era una muy buena opción, en cambio actualmente es un producto menos demandado fruto a que el Euribor se encuentra alto en comparación a años anteriores.




